De vuelta con el Cuaderno, revisitada siete años después

Ayer, 27 de mayo de 2019, decidí, siete años después, acudir al Curso de De Vuelta Con el Cuaderno, el undécimo que organiza La Escuela de Arte de Zaragoza, con Clara Marta Moreno a la cabeza.

Por si alguien no lo conoce, De Vuelta con el Cuaderno es un grupo, una asociación de personas en torno al Dibujo de Cuadernos que nació en torno a Clara Marta y a la Escuela de Arte de Zaragoza cuando esto del cuadernillo y los Urban Sketchers comenzaba a desarrollarse. Desde entonces, cada año han organizado unas jornadas para promover y compartir sus inquietudes en torno al dibujo. Sus actividades y los dibujos de sus asociados los pueden seguir en su blog, “De vuelta con el cuaderno”.

Me animé a inscribirme tras una conversación en grupo tras el último encuentro de Urban Sketchers Gran Canaria, recordando mi experiencia en 2012, y valorando que este año se celebra en Calatayud y se dedica a “Las Lecciones del Dibujo”.

Por ello hoy decidí actualizar mi entrada de 2012, que tras mi borrado de archivos de Flickr había perdido sus imágenes y sus vídeos.

Releerla me recuerda la locura que fue aquel curso para mí, donde conocí, aunque fuese por cortos instantes a destacados cuadernistas cuyos dibujos sigo disfrutando años después, y aunque en modo alguno pude seguir su ritmo frenético de dibujo, sí que aprendí mucho de aquella experiencia, e incluso me atreví unos años más tarde a reinterpretar imágenes de aquellos días, como a Luis Ruiz Padrón dibujando junto a otros asistentes a aquel curso:

También puedo así recordar ahora mis dibujos de aquellos intensos momentos de dibujo grupal:

La foto final del curso la vi a distancia, desde fuera, fotografiando al grupo sin estar en él:

Animación con las fotos finales de grupo de De Vuelta con el Cuaderno 2012

Por ello para mí no cabe duda que mis mejores momentos en Zaragoza fueron aquellos donde mi tensión del curso se liberó y pudimos cenar y hablar en grupo con Clara Marta, Gerard Michel (ay… mi pobre conocimiento de idiomas…) Patricia Torres, Úrsula Fernández, Luis Ruiz, Sagar, Rosa de Trías y tantos más.

Cena final en De Vuelta con el Cuaderno 2012

Porque al final lo que queda es lo que aprendes y las personas que conoces:

Foto final con Patrizia Torres, de USK Málaga

En fin, no sé lo que me deparará esta edición en Calatayud, pero observaré, conoceré y aprenderé sin duda.

Y copio aquí mi post original, que publiqué el 7 de julio de 2012, pocos días después de regresar de Zaragoza:

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Pues sí, ya estoy yo también aquí, “de vuelta con mi cuaderno”.

He estado en Zaragoza, en el “IV De vuelta con el cuaderno”, en el curso “Arquitectura en cuaderno.

dvcc2012“De vuelta con el cuaderno” es un curso, pero es algo más, es una iniciativa de Clara Marta, de Ana García de Pablo y de centenares de dibujantes de cuadernos, que comenzó hace cuatro años en Jaca, en un curso de verano de la Universidad de Zaragoza y que este año, con dificultades y sudores ha llegado a su cuarta edición.

Lo mejor para conocerlo es pasarse por su prolífico (2.577 entradas en cuatro años) y y colectivo (430 autores) blog “De vuelta por el cuaderno”. Allí explican su historia y cada dibujante expone lo suyo. No sé ahora si yo podré hacerme un hueco en semejante olimpo, y por eso redacto y comparto primero mis impresiones aquí.

Hace tiempo tenía interés en acudir a un curso práctico, activo, artístico y de alto nivel. Lo primero que hice fue apreciar de cerca los cuadernos de quien había visto a través de internet: sus líneas, sus colores y hasta poder hojear los cuadernos de Gerard Michel o Luis Ruiz, dibujantes que admiro, ya justifican para mí el asistir a un curso como este.

Pero decía que este era un curso práctico, activo y artístico y este lo ha sido. Lo primero que te dan es un cuaderno. Y al final se exponen. Un cuaderno de estilo japonés, de fuelle, hecho a mano, y que sinceramente fue lo que menos me gustó, aunque reconozco que es el mejor método para exponer de un sólo vistazo el trabajo de estos días. Es sin embargo un sistema que mantiene los errores, que sigue un orden de lectura, que condiciona mucho. Pasé dos días dibujando en mis hojas sueltas en mi moleskine artesanal, sin atreverme a hacer una sola línea en él. Incluso estuve tentado a regalarlo, viendo con qué rapidez agotaban las hojas de los suyos mis compañeros y compañeras de curso.

Ver reunidos casi un centenar de dibujantes de muy diferente formación, estilo y procedencia, ponerlos a dibujar y observar como resuelven los mismos temas, como observan, miden, colorean, presentan, es para mí todo un gozo, casi cercano a la irritación visual, de tanto mirar y comparar.

En algunos casos, como en las comidas, a la contaminación auditiva que padecemos en España en cualquier restaurante, se unía la enorme actividad gráfica en cada mesa, en cada cuaderno. No sólo durante el curso, sino fuera de su horario podías encontrar docenas de personas que con su pluma o pincel se paraban en cualquier momento a representar este o aquel rincón o detalle

 

Asistir además a conferencias o a clases prácticas o simplemente preguntar o ver a un compañero cómo llena su cuaderno es una suerte que sólo mi timidez o mi soberbia han impedido aprovechar mejor. Clases como las de Gerard Michel, traducido por Lapin (ese francés mío de bachillerato que no he llegado a desarrollar, otra tarea pendiente… París o Clermont Ferrand me esperan…) donde sólo ver el proceso era una gozada:

Uno, tras ver líneas claras, colores valientes, retratos rápidos, perspectivas arriesgadas y panorámicas inmensas se siente un aprendiz, un ignorante un niño de trazo tembloroso y esquivo, susceptible a cualquier crítica, sensible a mis carencias, a mi lentitud, a mi cansancio… y dibuja… lo que puede, que siempre le parece poco… y malo:

El último día tracé con mi pluma una línea continua atravesando todas las hojas de mi cuaderno japonés, para romper así su insultante blancura. Mi cuaderno era así un metro de papel surcado por una línea. Y dibujé así esa mañana algo en él. Después casi no me atreví a incluirme en la foto final. Desde lejos, saqué fotos y vídeos de mis orgullosos compañeros de curso, posando con sus hermosos cuadernos terminados:

Esa misma tarde,antes de la exposición final le pedí a mi reciente amiga Úrsula (no se pierdan ver su cuaderno y dibujos en Flickr) una barra de pegamento, y fui pegando los pocos dibujos que conseguí reunir, y me atreví, aunque, eso sí, con mi moral por los suelos, a colgar allí mi cuaderno:

El curso, aparte de mis dibujos, mejores o peores, y de lo aprendido, más o menos, tuvo una parte humana muy importante. Conocer, poner cara voz y manos a quienes no conocía más que por sus dibujos tiene un valor extraordinario. Se trata de un grupo de personas que se han estado viendo en distintos encuentros estos años, que se conocen, se influyen, se admiran y también, porque somos humanos, lo contrario a veces, y eso es de un valor extraordinario. Viajar, convivir, comer, hablar y hasta ver la Eurocopa juntos, o separados, tiene un valor añadido. Hasta la última cena en Zaragoza, las últimas copas, la charla en mi pésimo francés con Gerard Michel, … Clara, Luis, Lorenzo, José María, Ana, Marga, Úrsula, Javier, Jose, Rosa, Anais, Marisa, Rincón, Patrizia, Fernando, Inma, Celia, Aurora, Cristina, Edurne… me olvidaré de más… son muchos, muchas, casi un centenar, no a todos los conocí, ni pude hablar, los dibujantes somos así, callados y tímidos… pero todo, hasta la caminata final hasta el hotel, todo eso forma parte de ese cuaderno inexistente que empezaré a dibujar en cuanto me recupere.

Porque, entre asombrado, emocionado, agotado, y bañado en humildad he regresado a Las Palmas de Gran Canaria, donde por ahora tan pocos dibujantes urbanos encuentro. La semana que viene he convocado un encuentro. Estarán cerca de Las Palmas algunos que conocí en Zaragoza, como Javier o Gemma, y puede que coincida con ellos, quizás no, quizás estemos dibujando en esquinas opuestas del mundo o del tiempo, pero, aún así, yo seguiré dibujando, a mi ritmo, a mi estilo, a mi tamaño, casi miniaturas…

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Urban Sketchers Gran Canaria – Encuentro en Agüimes – 24 septiembre 2016

14380099_566880570171257_8434630266801529912_oTras los dos encuentros de julio en Arucas y Agaete, que aún tengo pendientes de reseñar aquí, pasado el verano decidimos convocar un nuevo encuentro, esta vez en Agüimes, que miren qué casualidad, también comienza por la letra A, y que fue un auténtico éxito de asistencia:

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14 dibujantes nos reunimos el pasado sábado, con nuestros distintos estilos, nuestros distintos cuadernos y dibujamos distintos rincones del casco histórico de este municipio de la isla de Gran Canaria. Contentos y satisfechos, nos hicimos esta foto final.

Pongo a continuación algunos de los dibujos que me han hecho llegar algunos de los participantes: Esther Nieto, Alex Falcón, Patricia Assunçao, Marie Carmen Pascual, Ale, y yo mismo, Pedro Villarrubia.

Y por si hubiese alguna duda sobre nuestro trabajo in situ, aquí algunas imágenes de algunos trabajos y su modelo:

El encuentro terminó con las cervecitas y refrescos de rigor en una mañana tan luminosa, mostrándonos nuestros trabajos, técnicas y materiales y quedando para el próximo encuentro, que seguramente será a mediados de octubre próximo.

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¡HASTA LA PRÓXIMA!

Historias de la Isleta

Dice Néstor Bolaños, a quien conocí ayer, que toda ciudad necesita historias, y que si no existen han de ser inventadas.Esto lo decía desde la azotea del Hostal Los Palmeros, mientras dibujábamos las caóticas azoteas del barrio de la Isleta.

Azoteas de la Isleta desde el Hostal Los Palmeros

Dibujar simplifica la vida, nuestra mente escoge, selecciona partes de la realidad que nuestra mano vuelca en un papel. Algo así decía Ale mientras nos mostraba su versión de aquella vista. Como Néstor y Dulce, ayer al mediodía dibujábamos como deshollinadores gráficos de una ciudad sin chimeneas.

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“Si no puedo dibujarlo, es que no lo entiendo”, citaba yo la frase de Einstein para aportar también algo a la reflexión casi celeste que teníamos sobre el dibujo y las historias. Y cité a Galdós también, que siempre dibujaba un personaje antes de darle vida literaria. Galdós, que inventando historias se inventó una ciudad, Madrid.

Y es que en aquella azotea nos juntamos en aquella hora, con sol de justicia y brisa traicionera, cuatro dibujantes, y también Jonatan, que difunde historias de la Isleta desde su blog “Conoce la Isleta” y en redes sociales, y Iago Otero, que publicó un artículo previo sobre nosotros en Canarias Ahora “La Isleta se une este sábado a una maratón mundial de dibujo” y una reseña hoy, “SketchCrawl en la Isleta”. Y además estuvieron con nosotros Manolo, que intenta convertir el Hostal Los Palmeros en un Albergue para turismo alternativo y Daisy, que coloreaba con acuarelas carteles turísticos y Fran, hermano de Iago.

Allí arriba hablamos de historias que se escondían detrás de los muros, de casas abandonadas, de conversaciones con cambulloneros, de hoteles para las prospecciones, de casas protegidas y desprotegidas, de procesiones y de rutas posibles por la Isleta.

Antes, mi amiga Lola Carreño se había acercado a vernos en el comienzo del SketchCrawl y hablamos también, del por qué para mí el dibujo es un lenguaje y cualquiera puede usarlo a su manera y como quiera, para entender el mundo. El mundo que me hacía mirar hacia delante y ver el edificio que fuera de los portuarios, hoy ocupado por la Policía, que quiso ser centro cultural, que guarda también mil y una historias… una bicicleta, un árbol, las guaguas, un coche de policía, gente que cruza la calle…

Plaza Ingeniero Manuel Becerra

No escogí la Isleta al azar. La Isleta guarda historias también mías, de años atrás. Historias que sólo el dibujo deja asomar, como la de Belén María:

Dibujando en la Plaza de Belén María

O como la del Castillo de la Luz, al que luego fuimos a dibujar. Ese castillo que quedó sitiado por calles, avenidas y hasta una fea valla de acero que hoy lo protege, dicen, de sus dueños que es el pueblo de la Isleta, y que convive con un carabela desmochada, el monumento al cambullonero y un parque que fue despojado de la mayoría de sus árboles:

Castillo de la Luz, Carabela y monumento al cambullonero

Historias. Historias que tejimos alrededor de una mesa, como la esencia de los cuentos, o cómo contar una historia, historias que se alargaron hasta la media tarde, como esas casas que resisten al borde del mar, no sólo al propio mar, sino a un modo de vida que amenaza con derribarlas de esa roca a la que algún día se subieron:

Paseo de la Puntilla

Con esas historias, hablando de arte y cultura, de exquisitos y de populares, de artistas de etiqueta y artistas de verdad, de Galdós y de Néstor de la Torre, acabamos al borde del mar el 45 SketchCrawl en Las Palmas.

Y Dulce González y Néstor Bolaños, y Ale me regalaron el placer de ver otras maneras de entender el mundo, otras maneras de dibujar:

Dibujos de Dulce González

Dibujos de Néstor Bolaños

Dibujos de Pedro Villarrubia

He de confesar que tras más de 30 años aquí no entiendo esta ciudad de tan largo nombre, Las Palmas de Gran Canaria, y quizás nunca la entienda, pero dibujando voy creando mi propia visión de esta ciudad. Y quizás del mundo.

45 SketchCrawl – La Isleta – Las Palmas de Gran Canaria – Convocatoria

Un “SketchCrawl” es un encuentro de dibujantes urbanos que se reúnen para ver y dibujar en una ciudad a su manera.

Cartel del 45 SketchCrawl - La Isleta - Las Palmas de Gran Canaria
Cartel del 45 SketchCrawl – Las Palmas de Gran Canaria
Mapa del 45 SketchCrawl - La Isleta - Las Palmas de Gran Canaria
Mapa del 45 SketchCrawl – La Isleta – Las Palmas de Gran Canaria

Mapa del itinerario del 45 SketchCrawl De Las Palmas de Gran Canaria

El próximo sábado 18 de octubre se celebra el 45th SketchCrawl Mundial.

Como otras veces, yo saldré a dibujar en Las Palmas de Gran Canaria.
Y desde aquí invito a quien quiera participar a que me acompañe el tiempo que pueda y quiera.

Dibujar en cuadernos no es para expertos, no es para artistas, cualquiera puede hacerlo. Se trata de trazar en un papel líneas, letras, signos que nos recuerden donde hemos estado y lo que vemos. A veces se trata de contar una historia.

Incluso una vez escribí/dibujé un corto manual para explicar qué hace falta, una “Pequeña guía del dibujante urbano”:

Pequeña Guía del Dibujante Urbano (completa)
Pequeña guía del dibujante urbano

Esta vez dibujaremos en La Isleta. La Isleta es un barrio muy especial para mí. Es como otra ciudad fuera de la ciudad. El istmo de arena de sus playas la une y la separa. Posee muchos espacios desconocidos y dibujables: el puerto, el Sebadal, sus casas de calles estrechas y apiñadas, su borde marítimo, sus calas, sus volcanes. Imposible dibujarlo todo.

Pero daremos un pequeño paseo e intentaremos captar algo de su vida e historia. Y nos lo llevaremos en nuestros cuadernos. Y podemos decidir donde acabaremos, a eso de las seis, o en el Confital o en la Puntilla. En función de quienes estemos lo veremos.

Aquí le dejo un pequeño horario previsto:

10:00 – Plaza Ingeniero Manuel Becerra (A)

11:00 – Plaza Belén María (B)

12:00 – Hotel Los Palmeros, calle Anzofé (F)

13:00 – Calle Juan Rejón frente al castillo, o de la Iglesia de la Luz (G)

14:00 – Comida, en las cercanías del Mercado del Puerto (H)

16:00 – Paseo de la Puntilla (I)

17:00 – Mirador del Confital (J1) o La Puntilla (J2). A decidir.

18:00 – Foto final y fin del 45 SketchCrawl

Aquí, en mosaico se pueden ver los sitios de la Isleta que visitaremos:

IsletaMosaico

Lanzarote

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Famara. Sunset. Study.

Lanzarote tiene algo especial. Y no lo digo yo, que lo dice mucha gente.

En Lanzarote, este verano, hice también algunos dibujos y pinturas, que publiqué en mi album de Flickr, Lanzarote 2014

Y el pasado fin de semana volví por allí y asistí, como quien asiste a un concierto, a un atardecer en la playa de Famara. Ya me habían dicho que en octubre, pasada la avalancha veraniega, Famara es diferente. Y aunque el rugir de las olas no me invitaba a bañarme, sí que pude dibujar, primero este dibujo allí mismo, in situ, como marcan las normas de los Urban Sketchers, un mar y cielo teñido de amarillos, azules y naranjas

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Famara. Sunset. Urban sketch.

Luego, al día siguiente, el estudio que encabeza este post, con los colores tal y como los recordaba, más fuertes e intensos que en el dibujo original.

Antes de marcharme, un dibujo de la playa de Guasimeta, al lado del Aeropuerto:

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Playa de Guasimeta

Cerca de allí vive Eva de Uriostea quien conocía por sus dibujos, pero con quien pude dibujar este mes de agosto pasado, en un mini encuentro en Arrecife. No fueron muchos dibujos, pero le experiencia fue muy agradable:

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Charco de San Ginés, Arrecife, Lanzarote.

Dibujar allí me hizo recordar mi experiencia familiar, cuando mi padre me contaba que, llegado a Lanzarote, de niño, con mi abuela, se tiraba con sus primos al agua desde el Puente de las Bolas:

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Puente de las Bolas y Castillo de San Gabriel. Arrecife, Lanzarote.

Y al final, como en todo encuentro, nos mostramos los dibujos y nos hicimos una foto juntos:

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Además, Eva tuvo tiempo de contarme su experiencia y progresos en la SketchBook Skool. Pero eso se merece un post aparte.

Saludos.

Dibujar en Las Palmas… acompañados

Aunque el clima nos haya traído este mes nieves en las cumbres y fríos poco habituales, dibujar en Las Palmas de Gran Canaria es una gozada: una ciudad grande, variada y con, normalmente, sol y luz a raudales. Siempre he creído en las bondades de Canarias para el turismo… artístico.
Mis libretas se llenan de dibujos de Lanzarote, el Hierro, Gran Canaria, Tenerife… por desgracia eso no siempre lo entiende quienes organizan eventos. Existe otro tipo de turismo más allá de las cámaras de fotos, sol y playas.

 

Así que desde que me enteré de que había más gente dibujando por aquí, me puse a organizar SketchCrawls. Aquí descubrí las ventajas de dibujar en grupo, comparar, aprender y conocer otras formas de ver. Esas ventajas aumentaban cuando nos visitaba algún Urban Sketchers de fuera, como Javier Rico en 2012:
Javier, Pedro y Ale
O en este último 42 SketchCrawl, que nos visitó Tomás Soria:
42 SketchCrawl - foto final
Sin embargo las cosas van cambiando: en este SketchCrawl pude además, por primera vez, encontrar organizadores de eventos sensibles y acogerme a mi condición de dibujante para poder acceder a la restringida rueda de prensa del maratoniano Haile Gebresselasie, dibujarlo, -desde primera fila- y hasta conseguir que me firmase el dibujo:
Mesa redonda con Haile Gebrselassie
Haile Gebrselassie. Retrato
Además, y precisamente gracias a este último SketchCrawl, hubo quien contactó conmigo para saber qué son los SketchCrawl y los urban sketchers, y Nina Johansson también me comunicó que iba a viajar aquí, y ya estoy organizando otro encuentro de dibujo urbano en Las Palmas de Gran Canaria para este próximo domingo:
23 Febrero - Urban Sketchers - Las Palmas de Gran Canaria
Como digo, aunque mi naturaleza tímida y la propia dinámica del dibujo me aísle, me gusta mucho dibujar en grupo y que nos visiten dibujantes de fuera. Siempre me anima y me enseña. Ojalá “quien corresponda” entienda alguna vez las ventajas de promover este tipo de actividades de turismo… artístico.