XX Concurso de Pintura

 

XX Concurso de Pintura. Acrílico.
“XX Concurso de Pintura”. Cuadro terminado

Unas cuantas veces me he referido en este blog a los concursos de pintura o dibujo.

La última vez que participé en uno, en julio pasado, terminé abandonando. Fue en el XX Concurso de Pintura Rápida Mesa y López, aquel donde gané la primera vez que participaba.

Tenía una idea en la cabeza, a partir de un dibujo de dos años antes. Se trataba de pintar el concurso dentro del concurso, hablar del esfuerzo de pintar, de amistad, de espera y de desapego u olvido del público hacia los artistas, o hacia sus obras. Y de fondo, el comercio. Concurso de Pintura Rápida. Acuarela.

Empecé primero buscando un lugar, y me instalé junto a otros artistas como David Santana. Allí, escondido tras el lienzo (en realidad, una pizarra que había imprimado de blanco) comencé mi jornada: Concurso 2015 - 01

Comencé con el dibujo previo: Concurso 2015 - 02

Y además, como quería romper con mi realismo realizando algunas novedades para mí, usé la cuadrícula, intenté rascar la pintura y darle relieve… pero lo cierto es que no pude, el calor, el frío, las distracciones,… así que al mediodía decidí abandonar. Puse el cuadro en el suelo, le saqué una foto, me despedí y me fui para casa. Concurso 2015 - 03

Al llegar a casa decidí terminarlo. Lo puse bajo una ventana, añadí unas cintas para romper la cuadrícula y la propia estructura de la imagen: Concurso 2015 - 04

Y empecé a pintar: Concurso 2015 - 05

Poco a poco el cuadro fue ganando en realismo, en primer plano:Concurso 2015 - 06

Y en el fondo:Concurso 2015 - 07

Hasta llegar a los detalles:Concurso 2015 - 08

Finalmente le añadí algunos logos arriba, y el nombre del concurso en dorado hasta casi dejarle un acabado casi de cartel. Decidí dejar el rastro de las cintas para hacer más visible que se trataba de un cuadro:
Concurso 2015 - 09

Al día siguiente, casí como si lo hubiese presentado al concurso real, el cuadro estaba terminado y me saqué una foto sosteniéndolo en mis manos:
Concurso 2015 - 10

Había ganado mi propio concurso personal.

Concurso de Pintura…

Sin título

Posiblemente no estaría yo pintando si no fuese porque en 2009 gané un premio en el Concurso de Pintura Mesa y López (yo le llamo así, aunque su nombre completo es el larguísimo Concurso de Pintura Rápida al Aire Libre Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria”).

Aquella primera vez me lo planteé como un reto. Soy un pintor lento e intentar acabar un cuadro en 5 horas me parecía estimulante. Y luego tuve suerte y gané un premio. Pero no sólo eso, lo recuerdo bien porque aquello se me quedó grabado en mis emociones: mi mujer y mis hijos saltando de alegría al oír mi nombre, mi cara de sorpresa primero y de alegría después, la sesión de fotos, la exposición de aquella obra el mismo día que cumplía 50 años…

Eso ya lo conté por aquí en un post, “Concurso de Pintura Mesa y López 2009” que publiqué dos años después, quizás por toda aquella emoción, pero que ayer volví a recordar mientras pintaba, mientras esperaba la exposición y la siempre larga deliberación, y mientras, ya en casa, con mi cuadro no premiado, analizaba por qué este año me volví a presentar, tras dos años sin participar.

Y es que me resulta lícito admitir que, con los tiempos que corren para el Arte, haya artistas que recorren el país con su maleta y caballete, presentándose a todo concurso que se preste, ajustando sus obras a este o aquel tema, a esta o aquella ciudad, actuando con excepcional pericia y rapidez, y llevándose algún premio con el que posiblemente apenas cubrirán mínimamente sus gastos de ese y otros concursos. Son artistas que suelo ver cada año, sus caras y estilos empezan ya a serme conocidos.

También me resulta lícito admitir, aunque me cueste, que las empresas o jurados seleccionen aquellas obras que se ajusten a ciertos criterios, tamaño… colores grises o apagados… temas locales… algo que al menos yo, también observo año tras año.

concurso-pintura00

Y admito también que este Concurso, que lleva 19 años organizándose y concediéndose, es todo un mérito para su organización, porque aun cuando la cuantía de los premios sea similar a la de hace 5 años, también admito que en estos tiempos de precariedad debe ser un gran esfuerzo mantener este concurso y conseguir patrocinios.

Lo que ya me cuesta admitir más es que, siendo este el concurso “de la Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria” se centre en una única calle, y nni siquiera en toda, sólo en la ruidosa y agobiante Rambla de Mesa y López. Me gustaría haber pintado mi “Palmera” viéndola mientras lo hacía, apreciando detalles que en una foto no se aprecian, pero no pude, no me dejaron, estaba fuera de ese espacio.

Reconozco que me cuesta admitir también el tema libre en estos concursos “al aire libre”, donde cada cual se lleva su estudio a la calle y pinta lo que sea y como sea, y aquello se convierte en un revuelo de fotocopias, o de técnica mixta o de pericia y rapidez. Quizás sea que para mí que estoy acostumbrado a dibujar lo que veo, a que para mí la magia del “Aire libre” sea ese pintar el aire que tenemos delante. Así lo hice la primera vez, y así gané:

Me cuesta admitir también ese cierto desapego de la organización hacia quienes allí pintamos ayer, unas 150 personas luchando contra sí mismas durante 5 horas pintando y otras casi 4 esperando, con hambre, con sed, a veces solas, a veces angustiadas, de las cuales unas 140 quedarán decepcionadas con el resultado, y a quienes bien se nos podía haber “premiado” con algo más que una pegatina diminuta, y quizás se nos podría haber animado y reunido mejor.

Y finalmente, me cuesta admitir el lugar y el modo de entregar los premios, en aquella estrecha rambla donde, casi sin espacio, pegados unos a otros, estirando nuestros cuellos, apenas pudimos alcanzar a ver las obras premiadas y menos aún a escuchar con claridad la voz del jurado leyendo los premios, los números de obras y los nombres de los artistas, susurrando entre nosotros lo que creíamos haber oído. Casi me pareció aquello, con todos los respetos, un sorteo donde se canta los números premiados a viva voz, y no muy fuerte.

Y entonces, escrito todo esto, reflexiono: ¿por qué participar en este concurso?

Quizás porque es el único y el último concurso de pintura al aire libre en mi ciudad.
Quizás porque, como la primera vez, me sigue gustando aprender, retarme a intentar pintar en pocas horas.
Pero, sobre todo, porque aquella primera vez quedó grabada para mí en lo emocional, y por eso, el mejor premio que recibí ayer, fue tener al lado a mi mujer cuando, tras casi 4 horas de espera, conseguimos alcanzar a oír, casi en susurros, que esta vez no había premio para mí.

Les dejo una foto mía con la obra final, “Palmera”, tal y como quedó (aunque posiblemente cambiará), y debajo las fotos de mi proceso de trabajo:

Sin título

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Concurso de Pintura 2014  las fotos en mi página en Facebook de Pedro Villarrubia.

“Gran Canaria ComicFest 2013 – una pena”… que mereció la pena

En febrero de 2012 me gustó el Gran Canaria ComicFest que se celebró en el GCED de Las Palmas de Gran Canaria.

De hecho le hice una extensa y entusiasta crónica en este blog: “Gran Canaria ComicFest – La Exposición”

Coincidió con el Carnaval de Las Palmas dedicado al cómic y quizás por eso tuvo un impulso importante y hubo de todo: exposiciones, charlas, talleres y hasta un homenaje al fanzine canario del que yo mismo me sentí parte hace muchos años.

En cambio, este Gran Canaria ComicFest 2013 ha sido para mí una pena. Así he titulado mi cómic. Lo primero por la fecha: finales de junio. Luego, o quizás por ello, la poca participación, y finalmente, la discutible calidad de lo que he visto. Pero no me voy a extender más. Lo bueno de estas fechas, al menos para mí, es que me ha dado tiempo para hacer una crónica distinta e ilustrada, como debe ser: en cómic e ilustración. Quizás el guión no sea muy bueno, pero esta es mi visión, y como tal, subjetiva y parcial. Otras personas lo habrán visto de otra manera.

Yo lo vi así:

Gran Canaria ComicFest 2013 -1

Gran Canaria ComicFest 2013 -2

Gran Canaria ComicFest 2013 -3

Gran Canaria ComicFest 2013 -4

Gran Canaria ComicFest 2013 -5

Gran Canaria ComicFest 2013 -6

Gran Canaria ComicFest 2013 – una pena

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Y aparte de elaborar este cómic, a mí me ha servido para ilustrar a Galdós, primero como boceto rápido en media hora:

"Trafagar"

Y luego como ilustración por ordenador:

"Trafalgar"

Y es que, como se ve en la página final de mi cómic, resulta curioso comparar ambos trabajos.

Si desean ver y saber más sobre este evento, pueden acudir a su web, Gran Canaria ComicFest, y si quieren ver todas las ilustraciones participantes, a su galería en Facebook.

Bueno, quizás, después de todo, el GCCF2013, para mí, sí que mereció la pena. 🙂

Mi ruta incierta

Ruta incierta. A4. Original.
Ruta incierta. A4. Original.

Rutas inciertas es una curiosa e interesante iniciativa que he conocido a través del grupo de Flickr “Urban Sketches Spain”. Algún día hablaré del dinamismo y compañerismo que se vive en este grupo, pero ahora es el momento de hablar de rutas inciertas.

Establecido como concurso , aunque yo quizás lo llamaría más bien “reto”, consiste en dibujar una ruta urbana a partir de unas coordenadas iniciales que te facilitan. Es una manera de continuar la aventura que la dibujante Clara Nubiola ya hizo en su “Guía de las rutas inciertas” que relata en su blog.

Pues bien, me animé a probar, escribí, y fue una sorpresa -y un honor- que fuese la propia Clara la que me enviase las coordenadas y contactase conmigo. Pues bien, algo de mágico debe tener Clara porque las coordenadas estaban a 200 metros de mi casa, y a otros 200 de otra casa donde viví hace 25 años, en barrios en los que he vivido en Las Palmas de Gran Canaria, pero a los que quizás no he hecho mucho caso, Buenavista y Escaleritas.

Decidí hacer la ruta el domingo 27 de junio, a eso del mediodía, y recorrí unos 3 kilómetros, con paradas intermedias durante unas 3 horas. Me llevé mi móvil y fui señalando la ruta por la que iba con el programa RunKeeper y haciendo dibujos y sacando fotos por los sitios por los que pasé.

Ruta incierta. Mapa y perfil.
Ruta incierta. Mapa y perfil.

http://runkeeper.com/activityMap/1i779x

Pues bien, llegué al primer punto y lo primero que ví fue el Barranco de la Ballena. En la ladera aún no se ha construido y se tiene una vista amplia del barranco, hoy atravasado por la autovía de circunvalación de Las Palmas. Y aún se conservan allí los restos de alguna casita que yo conocí sobre el mismo barranco, que hoy es un solar donde aparcan coches y furgonetas. Y cerca está el campo de fútbol Pepe Gonçalves, donde ese día jugaban un partido de juveniles:

Ruta incierta. Vistas iniciales
Ruta incierta. Solar de una casita y campo de fútbol.

Volví al barranco y allí mismo encontré unos juncos. Pensé que era buena idea recoger algunos y elaborar unos cálamos o plumas de caña con ellos para dibujar… “¿y por qué no dibujar con ellos esa misma ruta incierta?” pensé. Desde el barranco hacia el norte se divisa el hospital Negrín, un campo de golf y el mar al fondo. Hacia el sur los túneles, el puente y el barrio de la Feria y dos colegios a ambos lados del barranco:

Ruta Incierta. Cañas y panoramas
Ruta Incierta. Barranco de la Ballena. Cañas y panoramas

Subiendo hacia el Barrio de Buenavista me encontré con la iglesia del Espíritu Santo, que al ser el día de Pentecostés, estaban celebrando una fiesta, con gente vestida de canarios, música y varias carpas y mesas alrededor.

Ruta incierta. Fiesta de Pentecostés
Ruta incierta. Fiesta de Pentecostés

Allí estaban mi mujer y mis hijos, así que con ellos atravesé la avenida de Escaleritas y llegamos al Parque Blanco o Hermanos Millares, donde mientras jugaban en el parque infantil, yo dibujé la enorme fuente redonda con los edificios de la avenida de Escaleritas al fondo:

Ruta incierta. Parque blanco
Ruta incierta. Parque Blanco y avenida de Escaleritas.

Atravesando las calles de casitas bajas del barrio de Escaleritas llegamos a otra iglesia, la de Santa Isabel de Hungría, donde la gente se reunía a la salida. Desde allí me acerqué al paseo de la Cornisa, donde hay un muy visitado mirador, con una estupenda vista panorámica de la ciudad y del puerto de Las Palmas de Gran Canaria:

Ruta incierta. Iglesia y mirador
Ruta incierta. Iglesia y mirador

Hace poco tiempo, desde ese mismo lugar pinté una acuarela panorámica:

Las Palmas de Gran Canaria desde la Cornisa
Las Palmas de Gran Canaria desde la Cornisa

Ya no seguí dibujando ese día, pero sí observando y fotografiando lo que me llamó la atención. Crucé de nuevo la avenida de Escaleritas, y pasando por el parque de Buenavista y al lado de mi casa regresé al punto de partida, y contemplé de nuevo lo que ví al principio. Ya eran las 3 de la tarde y las calles estaban vacías.

Regresé a casa pensando como transcribir todo eso a una hoja de formato A4. Hice algunas pruebas con tintas y dibujos:

Ruta incierta. Composición y pruebas
Ruta incierta. Composición y pruebas

Luego pensé que “incierto” me sonaba a algo oculto, difícil, oscuro, y pensé en usar un papel negro y dibujar en blanco con los cálamos de caña, “iluminando” la ruta con mis “certezas” dibujadas. Hice otras pruebas, y vi que el tamaño era muy pequeño:

Ruta incierta. Pruebas en negro
Ruta incierta. Pruebas en negro

Decidí que lo haría en un formato A3 y que luego reduciría el tamaño del envío para ajustarme al reto. He estado dibujando casi toda la noche, y este es el resultado:

Ruta incierta. A4. Original.
Ruta incierta. A4. Original.

Para quienes prefieran el papel blanco, la informática me permite enseñarles el resultado a la inversa:

Ruta incierta. A4. color invertido
Ruta incierta. A4. color invertido

Y este es el dibujo original con los mismos cálamos o cañas que usé, tomadas del mismo Barranco de la Ballena:

Ruta incierta y cálamos
Ruta incierta y cálamos

Y bueno, ya solo me falta enviarlo al concurso. Saludos.

Todas las imágenes de este post están en un album en Flickr, llamado “Ruta incierta” [Presentación]

Grises…

Últimamente me ha dado por pintar.

Pero debo ser un antiguo: aún uso colores.

Aunque he pensado en dejarlos, tras ver estos premios de… “pintura”:

Premio Ciudad de Puertollano:

Premio Felix Revelles de Colmenar Viejo:

Certamen de Acuarela de Caudete:

Y más cerca de aquí, en mi propia ciudad, Las Palmas de Gran Canaria:

Concurso de Pintura Rápida Las Palmas de Gran Canaria – Asociación Mesa y López (al que me presenté):

Concurso “Mar de Velas” – Puerto de Las Palmas:

¿Son todos del mismo autor o autoras? no.

Grises, pardos… y soledad.

Muy poca vida.

Me preocupa.

¿Es este nuestro mundo?

¿Es esto lo que se valora hoy?

Bueno, quizás no debería asombrarme, si hubiese visto la exposición más visitada este año, la de Antonio López:

O si visito la web y la obra de nuestro pintor de vanguardia y referencia, Miquel Barceló:

Grises, pardos… soledad… y muy poca vida.

Dicen que son los tiempos…

No me gustan estos tiempos. Esto no es pintura.

Y mientras, yo, por otros motivos, visto mi avatar de gris:

Concurso de Pintura “Mesa y López” 2009

Fíjense bien en el título: este es un post que debí escribir en 2009.
Este es un post que he estado postergando, porque es muy personal.
Es también una historia de aprendizaje, de amor propio y de ego, y por eso la he escrito en mi otro blog, Discentia, y la traigo aquí también, pues tiene mucho que ver con lo que aquí hay.
La dificultad para escribir este post viene de dos factores:
1. Los concursos
Nunca he sido favorable a concursos artísticos, ni para mí ni para mi alumnado.
Me parece, hay excepciones, que pueden hacer más daño que bien. Generalmente son recursos que se toman para promover o publicitar algo, donde unos/as pocos/as salen premiados, a veces demasiado subjetivamente, y otros/as muchos/as más, el resto de participantes, suelen recibir un mensaje negativo.
Yo prefiero muestras colectivas, exposiciones, participaciones conjuntas, pues en Arte, creo yo, es mejor la difusión y diversidad que la selección y la clasificación en supuestas “calidades” o estilos. A mí me resulta muy difícil decidir, si el tema y técnica son libres, entre dos obras de arte cual es la mejor. La variedad es Arte.
Dicho eso, y quizás contradiciéndome, los concursos de pintura al aire libre me parecen un gran recurso, porque sacan el Arte de los estudios a la calle, de los especialistas a la gente normal, y nos enseñan a mirar a nuestro alrededor. Cualquiera, aficionado, profesional, puede pintar ese día lo que quiera y como quiera, siendo visible y gozando, o no, del contacto y opinión, discutible, pero respetable, de la gente de la calle.
Así que, en su primera parte, durante el concurso, mientras se pinta, se produce esa muestra colectiva que yo decía, con el acicate además de poder ver “in situ” gran variedad de artistas, técnicas, colores, y temas.
Lo que viene después me gusta menos, cuando se deja de pintar, esa especie de bazar turco de pintores y sus obras, esa larguísima espera, el jurado, la selección, los premios, el fallo, la exposición posterior, se corresponde más con los factores del momento, con la visión de los “expertos/as”, con los compromisos, con la suerte…
2. El ego y el miedo al fracaso
Hablar de uno mismo, hay quien me dirá que no, siempre me resulta complicado. Y tratándose de Arte, más. Tanto si es bueno como si es malo lo que escribo, camino siempre en el filo entre el ego y la timidez. Uno se ve en el espejo cada día, y no siempre se reconoce. Y lo que ven los demás en uno no siempre es lo que uno ve.
Por otro lado, tanto si ganas un concurso como si lo pierdes, cuesta hablar de ello.
Si ganas, porque tu ego, a menudo necesitado de aliento, suele sustituir a tu razón y a tu juicio.
Si pierdes, porque el desánimo, el juicio negativo, suele minar tu confianza y tu juicio también.
Pero aprender de triunfos y de fracasos es parte muy importante del aprendizaje. Mantener el Arte en cajones y vitrinas por miedo a ambos te paraliza. Ver que nada se pierde y siempre se gana con ello, te fortalece. Eso es lo que aprendí cuando me presenté a mi primer concurso de pintura al aire libre, las fotos que acompañan este post son de aquel día.
Así pues, tras esta larga autoexplicación el relato de lo sucedido, el verdadero post, podría ser éste::
En octubre de 2009 decidí presentarme por vez primera a un concurso de pintura al aire libre, el XIV Concurso de Pintura Rápida Las Palmas de Gran Canaria que convoca cada año la Asociación de Comerciantes de Mesa y López en Las Palmas de Gran Canaria.

Con un caballete prestado, unas pinturas acrílicas, pinceles, agua y paños, me fui a la avenida de Mesa y López aquella mañana de sábado y me puse a pintar en la zona más soleada del paseo.


Tras cuatro o cinco horas mirando, mezclando, pintando, corrigiendo, conseguí ver mi cuadro, “Rambla”, terminado:

Vinieron después otras tantas horas de exposición en el paseo con muchos otros cuadros, la visita de mi familia, la comida rápida de unos bocadillos, la espera…
Y luego más espera, el jurado que delibera, el alcalde de entonces que no llega, la lectura pausada de los premios, los nervios…
Y la emoción y la sorpresa, la mía, la de mis hijos, de mi mujer, la gente alrededor, cuando sonó mi nombre premiado, y la satisfacción del premio, la de mis hijos conmigo…
Al día siguiente, una breve reseña en el periódico mencionaba mi nombre y el de los demás premiados, y aún se puede ver mi nombre en la web de la Asociación de comerciantes de Mesa y López, y la obra también:
Un mes después, el 20 de noviembre, se inauguraba una exposición conjunta con los cuadros premiados. Allí, tras aquellas personas allí reunidas, estaba mi cuadro, “Rambla”:
Aquel día cumplí 50 años. Mi primer premio y mi primera exposición colectiva.
Aquel cuadro nació y desapareció de mis manos con una rapidez nunca repetida.
Hoy estará  quizás en algún despacho de la empresa Unelco o en alguno de sus pasillos.
Aquellos 900 euros se quedaron en unos 700 reales y luego los declararé en mi renta.
Ni el premio ni la exposición me fueron reconocidos como mérito por la administración educativa.
Lo que no perderé será el recuerdo de aquellas sonrisas, la sorpresa y gritos de mis hijos “¡somos ricos, papá, somos ricos!”, mi lucha contra el tiempo, el lienzo en blanco, la crítica rápida o simplona, la admiración de ancianos y de niños.
Así que, después de aquello, y a pesar de ello, y sin tanto éxito, he pintado otras veces, en otros concursos. Y mañana, sábado, llevaré mis pinceles y un lienzo en blanco al mismo lugar que aquella vez, a luchar contra el tiempo, el miedo, los colores cambiantes, el cansancio y la crítica. A mirar a la calle y a la gente, a interpretar las líneas, a componer diversos trazos, a divertime un poco.
Gracias.
(Este post, “me” lo debía.)
Una curiosidad final: unos días después de aquello intenté reproducir en una web, Sketchfu, el proceso que seguí para pintar el cuadro. El video resultante lo incluí en un post en otro blog, “Animada Mente”, que tengo abandonado desde entonces. Lo añado aquí:

http://sketchfu.com/flash/embed.swf?AOBxU7WmxTbY2sRR

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Concurso de Pintura al aire libre “Mar de Velas”

Hace dos semanas, como ya conté aquí, me presenté a un concurso de pintura al aire libre en Las Palmas de Gran Canaria.

El pasado sábado participé  en Las Palmas de Gran Canaria en otro concurso de pintura al aire libre, “Mar de Velas”.

mardevelas
“Mar de Velas”, cartel.

La temática y el entorno era el del muelle deportivo, ya que coincide con el 25 aniversario de la regata trasatlántica ARC, que une las islas de Gran Canaria y la caribeña de Santa Lucía, lo que le da un aspecto festivo, colorista y concurrido al muelle deportivo de Las Palmas de Gran Canaria.

Muelle 2009
“Muelle Deportivo”. Acrílico. 2009

El año pasado me presenté también. Mi cuadro, “Muelle Deportivo” fue seleccionado y expuesto, pero al final no se llevó premio alguno.

Y este año, como en el concurso de Mesa y López, decidí hacerlo en acuarela. Me presenté temprano, y estuve sacando algunas fotos:

Muelle 1
Vista del muelle deportivo
amanecer
Amanecer en el muelle

 

 

Desde temprano, había ganas de pintar. Se inscribieron un centenar de pintores y pintoras. Y ya habían algunos preparando lienzos y esperando a sellar…

Sellado
Sellando lienzos

El día amaneció nuboso, apagado y cambiante. Me situé al extremo del muelle, donde estaban atracados muchos veleros de la regata:

Muelle 2
Muelle Deportivo, el tema principal.

El tema me gustaba, pero la luz no era como imaginé. El sol se asomaba entre nubes densas, incluso comenzó a llover un poco. Mal día para acuarelas. Esperé. Intenté incluso algún dibujo…

Apunte
Apunte inicial

 

 

 

 

 

 

Hacía frío. Decidí caminar y visitar… bueno… imaginen… ya saben…

En el paseo vi caballetes por todas partes. Refugiados del día desapacible, muchos habían escogido pintar bajo techo. Me resultó extraño ver tanto pintor “al aire libre” pintando en “interior”.

Pintando en la terraza
Pintando en la terraza
Pintando bajo techo
Pintando bajo techo
Pintando bajo toldo
Pintando bajo toldo
Pintando en el club
Pintando en el club
Pintando en la calle
Pintando en la calle

Me gustaron los cuadros que vi.

Incluso estuve tentado a abandonar.

No tenía nada pintado, era media mañana y llovía finamente.

Salí a la calle. Aún quedaban algunos valientes pintando.

Decidí intentarlo.

El problema de haber sacado tantas fotos con el móvil es que enseguida me quedé sin batería, y las fotos se han hecho un auxiliar “casi” imprescindible para mi pintura: detalles, encuadres, colores los obtengo de las fotos, aunque el resultado final dependa de mi mano y del capricho del agua y los colores.

Volví al punto de partida cargado con el caballete, el papel sin pintar y mi mochila de pintura. Miré los barcos. Había pensado en un tema sencillo, pero aquello me pedía pintarlo.

Y empecé, el dibujo, el barco cercano, los mástiles, el muelle lejano, la ciudad, el cielo… y el barquito con la vela roja. Lo había visto la tarde anterior. Lo recordaba. No es fácil ver un barco con la vela roja. Pensé que era un buen mensaje. Contaba una historia. Al menos para mí.

Y luego vino pintar el cielo gris y azul, como dos cortinas dejando escapar el sol, el reflejo amarillo, el verde de las aguas, los reflejos, los mástiles y las banderitas multicolores. Pasaron las horas, casi sin darme cuenta. Llegaron mi mujer y mis hijos. Les gustó lo que vieron. Me animé. Un nuevo paseo y los toques finales.

No había cámara. ni móvil. Tampoco había Twitter para contarlo. Llegó el momento de presentar y exponer el resultado en plena calle. Las horas de espera. La gente pasando. La acuarela, pequeña y luminosa entre lienzos enormes y empastados. La gente se paraba. el jurado también, con sus carpetas, miraba mi obra.

Para calmar mis nervios, pinté una pequeña acuarela:

 

Exposición al aire libre
"Mar de velas". Exposición al aire libre

Finalmente, con el iPod, mi mujer pudo rodar un vídeo, del que pude extraer una imagen de mi acuarela, “Vela Roja”:

Vela Roja
“Vela Roja”. Acuarela. 13 noviembre 2010. 50×70 cm.

La acuarela ya no la tengo.

Cuando, finalmente, solo, mi familia ya se había marchado, dijeron los números de los 22 cuadros seleccionados, mi cuadro, el 48, estaba entre ellos.

El viernes 19, a las 20:00 horas, siempre más o menos, dirán si recibe alguno de los premios. Si es así, estaré doblemente alegre.

Y no sólo porque será expuesto igualmente, sino porque, de alguna manera, ya he ganado: he pintado, he expresado, he aprendido.

En la exposición de Turner que visité en el Prado aprendí de él, no a pintar, que para eso necesitaré años, pero sí a observar, expresar y competir, primero contra mí mismo y luego contra los elementos, aprendiendo siempre algo nuevo.

En ello estoy.

Concurso de Pintura al Aire Libre

El pasado 9  de octubre me presenté en Las Palmas de Gran Canaria al XV Concurso de Pintura al Aire Libre Mesa y López.

Ya me había presentado, obteniendo un premio con mi acrílico “Rambla”, en la edición de 2009.

Tengo un post inacabado sobre ese día, que complementará a este.

En esta ocasión, aprovechando la práctica que adquirí en verano, me presenté en la modalidad de acuarela, y aunque llevaba algunas ideas sobre motivos del natural, preferí pintar una acuarela a partir de una fotografía mía de la playa de las Canteras.

Lo que sigue es el relato gráfico del proceso de pintura de esa acuarela, que terminé por llamar “La Barra”.

Quien no conozca esa playa no sabrá que hay una barrera volcánica, una colada de rocas que protege a la playa de los fuertes oleajes y que corre paralela al horizonte. A ella se dirigen las miradas de los protagonistas del cuadro. Y es una escena familiar y humana en un espacio natural.

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Acuarela "La Barra"
"La Barra. Playa de Las Canteras" - 9/10/2010 - 50 x 64 cm.

 

Una vez terminada, a las 13:00 horas, la acuarela permaneció expuesta, y yo con ella, en la Rambla de Mesa y López, hasta cerca de las seis, en que tuvo lugar el fallo del jurado.

Mientras tanto me dediqué a pintar… otra acuarela, Hija de la Espera” la llamé:

 

Acuarela "La Espera"
“La espera. Playa de las Canteras” - 9 de octubre de 2010 - 36×48 cm.

Así, esperando, aguardé.

 

Exposición de mis acuarelas
Exposición de mis acuarelas

Y no, no fui premiado. Esta vez no.

En otro post, quizás, les mostraré lo que fue el concurso, vivido como espectador.